Calle Sara,
Clínica Nuclear

Dermoabrasión y Peeling

La dermoabrasión consiste en desepitelizar la piel para que su reepitelización cubra las alteraciones de la superficie o las haga menos aparentes. Se utiliza para la corrección de defectos o irregularidades de la piel de carácter moderado a profundo.

Se realiza con anestesia local o general, dependiendo de la extensión. Mediante un motor de rotación con cabezales de diamante lijamos la superficie hasta la profundidad deseada que nos es indicada por el tipo de sangramiento.

La dermoabrasión es útil en el tratamiento de las secuelas de acné, de cicatrices y en algunas patologías como el rinofima.

Equivalente a la dermoabrasión es el peeling con láser. El Láser de CO2 ultrapulsado y el de érbium están especialmente indicados en el tratamiento de las arrugas finas periorales, párpados y faciales. Se denomina láser resurfacing por sus efectos en el rejuvenecimiento facial y equivale a una dermoabrasión, con parecidos cuidados postoperatorios y complicaciones. A nuestro parecer su indicación está limitada por la alta frecuencia de hiperpigmentaciones de larga duración.

Actualmente hemos dejado el peeling con láser por las pigmentaciones que produce y vuelto al tratamiento clásico con dermoabrasión. Es un tratamiento con un postoperatorio duro pero lo único verdaderamente eficaz. Es necesario que se forme una costra en las zonas abrasadas que tarda de 10 a 15 días en caer. Después queda la piel roja, rosa y se normaliza entre 4 a 6 meses. En ese tiempo es necesario utilizar pantalla total para evitar las pigmentaciones.

Dependiendo del nivel de expectativas con el resultado pueden ser necesarias más de una dermoabrasión. Los peelings químicos no son eficaces en este tipo de alteraciones.