Calle Sara,
Clínica Nuclear

Rinoplastia (Nariz)

La rinoplastia es una técnica quirúrgica que permite aumentar o reducir el tamaño de la nariz o de los orificios nasales, cambiar la configuración (forma del puente o de la punta) o el ángulo comprendido entre la nariz y el labio superior. Este tipo de cirugía, que se utiliza también para corregir defectos de nacimiento o causados por un accidente, también subsana problemas de respiración nasal. Siendo una de las operaciones más comunes, se limita su práctica a adolescentes, pues éstos no han finalizado aún su etapa de crecimiento.
 
La rinoplastia, que actualmente ofrece resultados totalmente naturales, se practica tanto con anestesia local como general y suele durar entre una y dos horas (en casos complejos ésta puede alargarse algo más). Durante la primera visita, su cirujano estudiará la forma de la nariz que desea obtener el paciente, teniendo en cuenta sus rasgos actuales. Además de asesorarle sobre los múltiples factores que intervienen en la operación y sus resultados, incluyendo tabique nasal y cartílago, forma de la cara, grosor de la piel, edad y expectativas.
 
Además de embellecer el rostro, la rinoplastia también ayuda a rejuvenecerlo pues la nariz sigue creciendo a lo largo de toda nuestra vida, por lo que una nariz pequeña y proporcionada dulcifica los rasgos.
 
La recuperación del paciente es bastante rápida, y después de la operación se le aplican unos tapones nasales que son retirados entre 24 o 48 horas después. Es importante tener en cuenta que en función de la persona y el tipo de intervención, pueden aparecer algunos hematomas, aunque éstos desaparecerán a los pocos días. Las cicatrices de esta cirugía son imperceptibles, tanto si éstas se realizan en el interior como en el exterior de la nariz.
 
El paciente, que podrá apreciar los primeros resultados pasados 15 días, irá notando pequeños cambios a lo largo del primer año.