Calle Sara,
Clínica Nuclear

Lifting (Estiramiento Facial)

 

El lifting o ritidectomía es un procedimiento destinado a elevar y tensar la piel facial y cervical con el objetivo de reducir los plieges y las arrugas. Aunque habitualmente el lifting facial trata la piel del cuello, la barbilla, las mejillas y las regiones perioculares, a veces se combina con otras cirugías como las de la frente, cejas o párpados con el objetivo de dar un aspecto global mucho más rejuvenecido al rostro.
 
Dirigido, especialmente, a hombres y mujeres de entre 40 y 65 años, el lifting facial se acostumbra a realizar bajo anestesia general. La intervención, que suele durar varias horas, sobre todo si se asocia a otras cirugías, requiere de una noche de hospitalización. Las cicatrices, que poco a poco se tornan imperceptibles, se sitúan totalmente ocultas tras el pelo o en los pliegues naturales de la piel.
 
Para este tipo de operación, que suele provocar pocas molestias, se aconseja al paciente descansar durante la primera semana. Debe tenerse en cuenta que, durante los primeros días y de forma temporal, el lifting puede causar sensación de adormecimiento en ciertas zonas de la cara.
 
Pasados unos 10-14 días, el paciente empezará a apreciar los primeros resultados de la intervención.